miércoles, 10 de diciembre de 2014

Elegir ser mujer* - Segunda parte

*por Marcela Errecondo (nota publicada en el Aperiódico)

El caso resonó en todo el país y tuvo gran repercusión. La ahora llamada Lulú, ha conmovido a la comunidad trans que lo ha tomado como ejemplo y abanderada de la causa. La madre sostenida y acompañada ha escrito a la Presidenta de la Nación para que interceda ante la negativa que tuvo en primera instancia. “Mi hija tiene derecho de ir a un lugar público y que le digan Lulú”, dice su mamá. “Haré, como madre, todo lo que esté a mi alcance y más para lograr que mi hija sea una persona insertada plenamente en la sociedad”, destacó. Dado que el 9 de mayo de 2012 entró en vigencia en Argentina la ley que garantiza el acceso pleno al derecho a la identidad para la población trans, ha logrado sus demandas convirtiéndose en el primer caso en el mundo en donde alguien tan pequeño ha obtenido un nuevo documento de identidad y la modificación de la partida de nacimiento sin ningún proceso judicial previo. Tendrá garantizado el tratamiento hormonal que le permita mas adelante someterse a una operación. El jefe de Gabinete manifestó con orgullo que la provincia de Buenos Aires "es pionera en la inclusión de nuevos derechos a su ciudadanía: es la provincia que más matrimonios igualitarios tiene, que más reconocimientos de hijos de parejas homosexuales tiene; ha sido pionera en la posibilidad de poner el primer apellido de la madre en una pareja heterosexual”i.
i Se refiere a una nueva ley en donde en una pareja heterosexual, si la madre lo pide, en vez de llevar el apellido del padre como lo indica la tradición, podrá llevar el apellido de la madre, para manifestar que tanto el padre como la madre tienen derechos igualitarios ante el hijo.



miércoles, 3 de diciembre de 2014

Elegir ser mujer* - Primera parte

*por Marcela Errecondo (nota publicada en el Aperiódico)

¿Qué podemos decir de las mujeres del siglo XXI que no se haya dicho de las mujeres en otras épocas? Sin duda hay una gran participación en todos aspectos de la vida civil, laboral, política, cultural de la sociedad occidental. Pero lo que me parece que se podría señalar es que en este siglo se puede elegir el sexo, se puede elegir ser mujer, en tanto se puede elegir el sexo.
Aquellos que no teniendo órganos femeninos y se sientan mujer pueden dirigirse a la ciencia ya que las nuevas legislaciones amparan la reasignación sexual disponiendo de lugares públicos para llevar adelante los tratamientos necesarios. Esto no estaba presente en el siglo pasado.

Hace un poco mas de un año se difundió el caso de Gabriela, la mamá de un niño de 6 años que se siente niña. Dio a luz dos mellizos varones, pero uno de ellos – Manuel- al año y medio comenzó a hablar y dijo "Yo, nena", "yo, princesa". La madre escuchó esto al pie de la letra y a partir de aquí se desencadenó todo. Empezó a peregrinar por pediatras, neurólogos, psicólogos, buscando una respuesta. Su primer encuentro fue con un equipo conductista que le dijo que faltaba presencia paterna y que le tenía que decir que era un nene, además que le sacara la ropa de mujer. ”Fue un desastre. Mi hija vivía destrozada. Se escondía debajo de la cama, se ponía el cubrecestos del baño que tenía puntillas como pollera y pasaba horas encerrada en el baño. Cuando le sacaba la ropa femenina, yo sentía que le arrancaba la piel. Podía llorar horas.” El papá no lo podía tolerar y lo escondía cuando venían sus amigos. Finalmente abandona la familia.
Se dirige al hospital público que hace las operaciones a los sujetos transexuales que lo demanden. El equipo del hospital le explicó que “era una nena trans y que tenía que dejarla ser”, A partir de ahí, “luego de llorar veinte días me dije: si quiere ser princesa, yo la voy a ayudar” y se decide a hacer todo y más también.

domingo, 30 de noviembre de 2014

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Kusama, atrapar el tiempo por la escritura* – Última parte

*Por Elvira Dianno (Artículo publicado en el Aperiódico)

“Acacia olor a muerte” es el punto final de la self obliteration, de la destrucción de todo, la muerte del cuerpo de Mimiko en el espejo, la desintegración de la materia y luego la soledad del amante frente a lo fallido del amor vencido por la muerte de su amada a quien le dice “¡Oh, mujer que podría haberte comido viva!” 1 para así fundir los dos corazones

El arte a Yayoi Kusama –según sus propias declaraciones2 –la ha salvado del suicidio, sin embargo no parece haberla puesto a salvo ni de lo real ni de la muerte.

Sus períodos de escritura más frondosa fueron en la década del ‘70 cuando regresa de New York a Japón y se interna en un psiquiátrico donde vive desde entonces
Kusama intenta algo más con la escritura, intenta algo más con la escritura que lo realizado en su obra plástica en las infinitas cortinas de lienzos que cuelgan en los muros de los museos y caen en su relato.

A este respecto leemos en Lacan “Me interesa la escritura porque pienso que históricamente se ha entrado en lo real por fragmentos de escritura, a saber, se cesó de imaginar”3 Quizá Lacan también hubiera dicho de Kusama lo que le dedicó a Marguerite Duras como homenaje “en su materia, el artista siempre le lleva la delantera —al psicoanalista—, y que no tiene por qué hacer de psicólogo donde el artista le desbroza el camino.” y agrega “Marguerite Duras evidencia saber sin mí lo que yo ense­ño “4

Yayoi elige estas palabras para finalizar “Acacia…” “La distancia entre el cielo y la tierra retornó a la nada, y todo lo que permanecía a la deriva en este espacio era el silencio de un corazón vacío”5 .

Entonces, tal vez, Yayoi podría decir con Marguerite Duras "Hallarse en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad total y descubrir que sólo la escritura te salvará"6


Lecturas
Kusama, Y., Acacia olor a muerte, Ed Mansalva-Malba, Buenos Aires 2013
Kusama, Y. Obsesión Infinita, Ed Mansalva-Malba, Buenos Aires 2013
Lacan, Jacques, S 23 El sinthome, Paidós, Buenos Aires, 2006
Miller, Jacques Alain “Lógicas de la vida amorosa” Ed Manantial, Buenos Aires, 2009
Miller, Jacques Alain “El ultimísimo Lacan” Paidós, Buenos Aires, 2013
1 Op cit, pág 72
2 http://www.revistaenie.clarin.com/arte/Yayoi-Kusama-arte-remedio-dolor_0_950904911.html
3 Lacan Jacques , S23 El sinthome,Paidós, Buenos Aires, 2006, pág 68
4 Lacan, J. (1993) “Homenaje a Marguerite Duras, del rapto de Lol V. Stein” en Intervenciones y textos 2. Buenos Aires: Manantial Pág. 66
5 Op cit Pág. 92
6 Duras, Margarite Escribir, Tusquets, Madrid,1991 Pág. 22

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Kusama, atrapar el tiempo por la escritura* – Tercera parte

*Por Elvira Dianno

Las fantasmáticas efímeras vidas -de las que está advertida la autora- parecen detenerse por instantes en el encuentro fugaz de dos cuerpos a la hora del amor, tal lo dicho en este también fugaz anuncio del texto “El único regalo de esta corta e insignificante temporada de carne y hueso fue sólo un instante de blancura a la madrugada”1 .
Kusama usa un insólito color para pintar sus palabras, un color que tiene una presencia singular en su obra como si fuera el fondo de un real: el semen, las acacias blancas que cubren el cadáver de Mimiko, el blanco de los cuartos de las instalaciones en los museos, sobre las que luego se estamparán miles, infinitos puntos.

Kusama- cuya historia infantil de abusos ha sido muy difundida, sometida por su madre a espiar a su padre en sus andanzas con geishas para luego descargar en ella su ira – entra desde pequeña en un irrefrenable mundo de alucinaciones auditivas y visuales, imágenes que luego troca en infinitos puntos cual tela agujereada con la que velar fallidamente los trozos de real que se escabullen en lienzos y esculturas. Es casi inevitable encontrar en este relato un intento más del mismo tenor solo que aquí agrega -si se quiere- un color y una textura nuevos, el amor. “El amor era, lo que es difícil de olvidar, para morir pisoteando la muerte”2. ¿Será el amor a muerte del que nos habla Jacques Alain Miller en Lógicas de la vida amorosa?

Un amor más allá de la muerte, más allá de la obliteration3, nombre que la artista le da al mecanismo mediante el cual destruir el yo para fundirse como un punto en el infinito, cubriéndose y cubriendo todo de puntos, todo el fondo blanco obliterado en puntos.
1 op cit pág 89
2 Op cit pág 82
3 Obliteration en inglés annihilation, blotting out, deletion, effacement, elimination, eradication, erasure, expunction, extirpation, rooting out, sponging out, wiping out en español desaparecer, exterminar, destruir completamente.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Kusama, atrapar el tiempo por la escritura* – Segunda parte

*Por Elvira Dianno

En la misma línea de su obra como artista plástica y escultora, en este cuento de Kusama podemos leer un relato que describe un real imposible de velar y donde añade el intento de atrapar el tiempo en una tela, en el arte, aunque el espacio sinfín del cosmos estuviera en el proceso de ser destruido: arte, tierra y seres humanos. Para Kusama, los humanos son fantasmas efímeros, en un mundo que lo es y donde nada se puede capturar, tampoco la belleza. Para Yayoi Kusama, como para Lacan, “el espacio no es real pero el tiempo sí lo es”1.

La autora ubica la belleza inmutable de Afrodita en tensión con los cambios del paisaje que envejecería, insistiendo en su demanda al Otro del tiempo, al Otro de la Belleza, al de la Juventud.

Leemos: “La región de su alguna vez denso vello púbico se había pulverizado, no habían quedado rastros del intervalo de Eros se había vuelto una ruina negra .Eros hueco expandiéndose en el aire para llenar el espacio vacío”2. Eros y por debajo de Eros, Thanatos llegando implacable de la mano del tiempo y en otro momento dice “Las flores encomendaban sus vidas al latido del reloj…todas las cosas sólo al principio parecían eternas”3 Kusama también sabe que no hay la eternidad.

Luego de la muerte de su amada , con su cuerpo en el jardín cubierto de pétalos de acacias blancas desintegrándose , Masao busca en el espejo la imagen de Mimiko y no la encuentra, al hallar sólo su propia imagen envejecida, lo hace trizas y todo desaparece alrededor y el cuerpo se pulveriza comido por larvas y vuelto al polvo.

¿Adónde habían ido la forma, la belleza y la imagen? Asoma –compacto- lo real tras lo imaginario que -desintegrado -se desvanece. Yayoi Kusama aquí también parece seguir a Lacan, sabe de la distinción entre el cuerpo –que es imaginario - y el organismo que se ubicará en el registro de lo real pulverizándose con el tiempo.
1 Miller, Jacques Alain “El ultimísimo Lacan” Paidós, Buenos Aires, 2013, Pág. 107
2 op cit Pág. 84
3 op cit Pág 80

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Kusama, atrapar el tiempo por la escritura* – Primera parte

*Por Elvira Dianno (Artículo publicado en el Aperiódico)

Del Reina Sofía1 al Malba2, del Withney3 al Pompidou4 los infinitos puntos de Yayoi Kusama5 cubren árboles, muros, mobiliarios, lienzos y -en no menos infinitas luces- sus instalaciones transmiten un mundo de ilimitados bordes, trozos de cuerpos, multiplicación de penes y rostros en planos y volumen: intentos de velar- cada vez- un real que insiste en asomarse en los intersticios de cada fragmentación. El mundo Kusama se instala en los alrededores de los museos fundiendo todo en una policromía que abarcará lo animado y lo inanimado, en una retrospectiva de su obra del 1950 al 2013 que incluyen trabajos en papel, esculturas, videos, slideshows y un par de publicaciones nuevas.

Si bien la artista ha sido mundialmente reconocida por su obra plástica, su producción escrita incluye una docena de novelas y poemas y una autobiografía de su vida en Nueva York: Manhattan Suicide Addict, publicada en 1978.

En su último libro “Acacia olor a muerte”6, uno de sus cuentos -de nombre homónimo- relata la historia de Masao, un joven pintor hiper-realista quien se había mantenido virgen hasta el encuentro con quien luego fuera su mujer durante tres años, a la sazón modelo de la escuela de arte y prostituta: Mimiko, quien enferma de cáncer de útero y muere. El joven esposo permanecerá junto a su cuerpo en descomposición manteniendo relaciones con él mientras todo el mundo orgánico a su alrededor se desintegra y desvanece por “los cambios traídos por el tiempo al drama cósmico”7
1 Museo de Madrid
2 Museo Arte Latinoamericano de Buenos Aires
3 Museo de Nueva York
4 Museo de París
5 Kusama Yayoi, artista contemporánea Japón (Matsumoto 1929) vive en un psiquiátrico desde 1977
6 Kusama, Y. ,Acacia olor a muerte,Ed Mansalva-MAlba, Buenos Aires 2013
7 Kusama, Y. ,Acacia olor a muerte, en Acacia olor a muerte Ed Mansalva-MAlba, Buenos Aires 2013
Pág. 82